| Estilo: | Blonde Ale |
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| Alcohol: | 5.3 % |
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| Temperatura de consumo: | 6° C. |
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| Maridaje: | Con una Blonde Ale conviene buscar afinidad, no competencia. Sirve Copa de la Vida con tacos de pollo al limón, una pizza margarita o camarones a la mantequilla: sus sabores permiten apreciar la delicadeza del estilo. También funciona con quesos jóvenes y verduras asadas. Para una reunión, unas papas al romero son un acierto sencillo. |
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| Presentación: | Lata de 355 ml. |
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Hay brindis que piden fuegos artificiales y otros, una cerveza bien hecha. 1993 Beer Copa de la Vida pertenece a los segundos. Esta Blonde Ale de 5.3% de alcohol se inspira en la escuela de las ales rubias: accesibles, equilibradas y capaces de mostrar sabor sin convertir cada sorbo en un exceso. Su estilo concede espacio a la malta, al cereal y a una expresión moderada del lúpulo, una combinación amable para explorar la cerveza artesanal.
Lo interesante de una Blonde Ale está en los detalles: recuerdos de pan fresco, galleta ligera y una discreta nota floral pueden resultar más reveladores que un aroma explosivo. La sensación suele ser suave, con cuerpo medio-ligero y un final limpio que prepara el paladar para la comida. Copa de la Vida invita a brindar por los placeres sencillos: buena conversación, una mesa compartida y una cerveza que sabe acompañar sin robarse toda la atención.