
El 8 de febrero de 2016 comencé una nueva aventura en el mundo de los negocios en línea: Cervexxa. En aquella época acumulaba ya 2 décadas de experiencia digital con mi agencia FCDigital, incluso había dedicado también poco más de 10 años al emprendimiento social con Juegos sin Terminar (primer servicio en línea a nivel Latam para ayudar en la búsqueda de niños desaparecidos utilizando Internet).
En 2005 concluí la maestría en Comercio Electrónico en el Tec de Monterrey y para 2007 empecé con mi primer proyecto de “eCommerce” para un cliente, un eCommerce muy diferente al actual. Seguí desarrollado para clientes, incluso previo a Cervexxa tuve un de intento fallido de lanzar mi propia tienda de computadoras y accesorios.
Pero mi ánimo emprendedor me empujaba a no desanimarme y buscar nuevas oportunidades en este campo.
En un principio tenía ya casi decidido que se trataría de un eCommerce especialzado vino, pero en el camino me encontré con la cerveza artesanal mexicana … y me enganchó.
Era un producto nuevo, al menos para mí, totalmente diferente a la oferta tradicional, en pleno auge, con una gran expectativa de crecimiento y muy importante, poca competencia en línea.
Encontré un problema a resolver, la gran mayoría de las marcas artesanales no tienen la capacidad de una distribución ni difusión nacional y en ese entonces las opciones para comprar cervezas de este tipo eran pocas y se acentuaba el problema fuera de las grandes ciudades del país.
Mi propuesta de solución una tienda en línea de cerveza artesana mexicana, donde las bondades del eCommerce, sumadas a una logística adecuada y eficiente, junto un plan de marketing digital adecuado, permitieran hacer llegar las cervezas a los consumidores sin importar donde se encontraran.
Fue en septiembre de 2014, en un viaje familiar a Veracruz cuando empezamos hablar más seriamente del tema, incluso si no mal recuerdo en ese viaje surgió el nombre y empezaron las reuniones con los primeros cerveceros en Veracruz y Puebla.
Involucré a mi esposa en este camino (pobre, lo que ha tenido que aguantar en estos años con mis locuras emprendedoras) y comenzamos a trabajar a preparar todo desde cero. Marca, diseño, desarrollo de la plataforma, visitas con proveedores, finanzas, plan de negocios, logística, legales, etc.
Y ahí empezó el aprendizaje. Marca, diseño y plataforma digamos que fueron fáciles, a esto me dedico desde hace años. Pero hubo dos (que se convirtieron en 3) retos, que nos llevó mucho más tiempo del esperado superar.
Ya avanzado el proyecto, descubrimos que en teoría no se puede enviar líquidos, alcohol ni vidro por paquetería. Además de los altos costos por peso y medidas y que las paqueterías si no eres una empresa grande básicamente te ignoran. Primer gran revés que detuvo todo el plan ¿cómo lo podíamos resolver?
Muy acostumbrados a sus canales tradicionales, les costaba trabajo entender las oportunidades que abre el comercio electrónico, o nos querían vender en cantidades como si fuéramos Walmart. Otros simplemente no querían trabajar con nosotros.
Y este retraso dio pie a un tercer problema.
No fuimos los primeros, ya existían tiendas como Cervezas Gourmet, Cerveteca, Chelita Linda o El Mexicanito, además de distribuidores con mucho camino recorrido como La Belga o Cebada Malteada. Pero en realidad eran pocas y lo más importante todas ellas PYMES (ya había aprendido de una tienda anterior, que tratar de competir como emprendedor con gigantes es prácticamente imposible).
Unos meses antes de nuestro lanzamiento, llegó la tienda especializada en cerveza artesanal de Grupo Modelo, Beerhouse. De pronto la competencia se complicó … y nosotros ni siquiera habíamos salido al mercado.
Tuvimos que apresurar el paso, resolvimos el problema logístico, pero aún así, al cierre de 2015 solo teníamos 7 cervecerías interesadas en el proyecto.
El objetivo en ese momento era conseguir al menos 10 marcas y con eso salir al mercado. De alguna forma se abrieron los caminos y pudimos cerrar trato con 17 marcas que confiaron en nosotros, y les agradezco por ello: La Bru, Chanque, Irreverente, Madrina, 7 Barrios, Chela Libre, Error de Diciembre, Colombo, Afromestizo, Don Goyo, Elfo, La Guayaba, La Diabla, Blackmill, 5 de Mayo, San Pascual Baylón y Karamawi.
Para finales de 2016 ya habíamos triplicado el número de cervecerías en el catálogo.
Fue así como después de casi 18 de meses de aprendizaje, planeación, desarrollo, negociaciones, validación del negocio, pero también muchos “no”, “no se puede”, “no me interesa” o “eso no funciona” en el camino, inició la historia de Cervexxa un lunes 8 de febrero de 2016. Con una tienda en línea desarrollada en Joomla + Virtuemart, 17 marcas, unas 50 etiquetas, un equipo pequeño (nosotros dos y cuatro becarias), muchas ganas y confianza en lo que hacíamos, pero también dudas y poca capacidad económica
Curiosamente, casi a la par, lancé otras dos tiendas en línea, una de artículos de belleza, la otra una sex shop, pero éstas no tuvieron el mismo éxito que Cervexxa. Más adelante entendí que para que un negocio funcione es importante conocer o aprender sobre el producto y apasionarse por el tema.
Continuará.




